Deshollinar una chimenea no es limpiar después de un incendio: dos oficios que se confunden

Deshollinar una chimenea no es limpiar después de un incendio: dos oficios que se confunden

Si has llegado hasta aquí buscando quién te limpia el hollín, conviene aclarar una cosa antes de seguir, porque en Tarragona esta confusión es especialmente frecuente y hace perder tiempo y dinero a mucha gente. Bajo la palabra «hollín» conviven dos servicios que no tienen prácticamente nada que ver: el mantenimiento preventivo del conducto de una chimenea o una estufa, que hace un deshollinador, y la recuperación de un inmueble después de un incendio, que es lo que hacemos nosotros. Comparten una palabra y poco más: ni el problema, ni el material, ni el procedimiento, ni el interlocutor, ni la factura se parecen.

Qué es exactamente deshollinar

Es una operación de mantenimiento. En una chimenea de leña o en una estufa, la combustión deja depósitos en el interior del conducto: partículas no quemadas, alquitranes y creosota que se van adhiriendo a las paredes del tubo. Ese acúmulo reduce el tiro, empeora el rendimiento del aparato y, sobre todo, constituye un riesgo real de incendio de chimenea. Se retira con medios mecánicos —cepillos, erizos, varillas— con una periodicidad que depende del uso y del combustible, y forma parte del cuidado normal de la instalación, igual que revisar una caldera. No hay siniestro, no hay daño en el inmueble, no hay perito y no hay nada que reclamar a nadie.

Qué es una intervención después de un incendio

Es otra cosa por completo. Hay un siniestro declarado, hay un inmueble con daño por fuego, humo y muy a menudo agua de extinción, hay una compañía aseguradora con un perito designado y hay un conjunto de decisiones técnicas que tomar sobre materiales, instalaciones, equipos y contenido. El residuo con el que trabajamos no es un depósito uniforme en el interior de un tubo, sino una mezcla repartida por todo el inmueble cuya composición depende de lo que se haya quemado, y que puede ser seca, grasa o ácida, casi siempre las tres a la vez en proporciones distintas según la estancia. La intervención empieza por un diagnóstico, se ejecuta según un informe y termina con un aire verificado y un acta de entrega.

Por qué en Tarragona se mezclan tanto

Por una razón muy concreta que hemos comprobado buscando lo mismo que busca cualquier afectado. Cuando alguien escribe «hollín y humo» en un buscador, buena parte de lo que aparece son empresas de deshollinado de chimeneas y de limpieza de conductos de extracción de cocina. Es decir: quien acaba de tener un incendio en su casa o en su nave se encuentra con proveedores que hacen un trabajo perfectamente legítimo pero completamente distinto del que necesita. Y a la inversa: quien solo quiere que le revisen la estufa antes del invierno acaba llamando a empresas de restauración de siniestros. La confusión no es culpa de nadie, pero conviene deshacerla cuanto antes.

Tres preguntas que resuelven la duda en un minuto

¿Ha habido llama fuera del aparato de combustión, es decir, se ha quemado algo que no debía quemarse? Si la respuesta es no y el conducto está sucio por uso normal, necesitas un deshollinador. ¿Hay daño en paredes, techos, mobiliario, instalaciones o contenido, y olor repartido por estancias que no son la del aparato? Entonces estamos en un siniestro. ¿Hay una compañía aseguradora abierta al asunto, un parte y previsiblemente un perito? Si es así, lo que necesitas es una peritación técnica del daño y un informe de alcance, no un mantenimiento.

Un caso intermedio que existe y conviene nombrar

Hay una situación que se sitúa a caballo y que atendemos con relativa frecuencia: el retorno de humo. Un tiro obstruido, una combustión mal ventilada o una brasa mal apagada provocan que el humo salga hacia el interior de la vivienda en lugar de evacuar por el conducto. Aquí no hay incendio declarado, pero sí hay daño real: depósito seco de combustión de biomasa repartido por el salón y las estancias contiguas, con olor incorporado. Nuestro trabajo, en ese caso, empieza donde termina el del deshollinador: él resolverá la causa en el conducto, y nosotros recuperamos el inmueble. Son dos encargos complementarios, no competidores.

Por qué el método no es intercambiable

Aunque solo fuera por el material, ya sería suficiente. El depósito de un conducto se retira con acción mecánica sobre un soporte metálico o cerámico diseñado para soportarla. El residuo de un incendio se deposita sobre yeso pintado, piedra porosa, madera vista, textil, plástico técnico y placa electrónica, y cada uno de esos soportes tiene una tolerancia distinta y admite una química distinta. Aplicar a una vivienda el enfoque mecánico que funciona en un tubo es la manera más rápida de convertir una mancha superficial en un daño permanente, especialmente sobre material poroso. Y al revés, tratar un conducto con la química de un siniestro no tendría el menor sentido.

Qué implica esto si acabas de tener un incendio

Básicamente, que el proveedor que buscas no se define por la palabra «hollín», sino por lo que va a hacer antes de tocar nada. Pregunta si va a identificar el tipo de residuo, si va a hacer pruebas sobre cada material, si te va a entregar un informe de alcance utilizable por tu perito con la relación de lo no recuperable incluida, si va a revisar las instalaciones y los equipos expuestos y si va a comprobar el aire antes de devolverte el espacio. Si la respuesta a todo eso es que sí, estás hablando con quien corresponde. Si la conversación empieza y termina en cuántos metros cuadrados hay que limpiar y a qué precio, es que estás contratando otro servicio.

Lo que nosotros no hacemos

Por si queda alguna duda, y porque preferimos decirlo claro: en FIXOREX no hacemos deshollinado ni mantenimiento de chimeneas y estufas, no limpiamos conductos como servicio periódico preventivo y no hacemos revisiones de tiro. Si eso es lo que necesitas, busca un deshollinador de la zona, que hará ese trabajo mucho mejor que nosotros. Nuestro terreno empieza cuando ya ha habido un incendio y hay un inmueble, unas instalaciones y un expediente que resolver.

A una llamada de distancia

¿Lo vemos juntos?

Valoramos cada caso en Tarragona antes de dar un precio, para que sepas desde el principio a qué atenerte.

936 940 451Te atendemos en el día
Scroll al inicio