Preguntas frecuentes sobre hollín, humo y corrosión

Por qué medimos antes de limpiar, en qué se distinguen los residuos, qué pasa con los equipos y por qué esto no es deshollinar una chimenea.

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Vivienda limpia y restaurada

Preguntas frecuentes sobre humo y corrosión

Hemos reunido aquí las preguntas que más se repiten cuando alguien nos llama con un siniestro reciente: por qué insistimos en medir el daño antes de limpiar, en qué se diferencian los residuos, qué ocurre con los aparatos que hoy encienden pero mañana no, cuándo vuelve a ser habitable una vivienda, cuánto tardamos en llegar de verdad y por qué limpiar tras un incendio no tiene nada que ver con deshollinar una chimenea.

Si buscas el detalle de cada fase, está en servicios. Si tu duda no está aquí, pregúntala directamente.

¿Por qué hacéis un diagnóstico antes de empezar a limpiar?

En un mismo incendio conviven residuos que responden al revés ante el mismo producto. El agua empasta el polvo seco y lo mete en el poro; el paño sobre el depósito clorado sin neutralizar lo deja en tono ámbar para siempre y además acelera el ataque al metal.

Dedicar media jornada a medir y a probar sobre cada soporte sale mucho más barato que un daño sin vuelta atrás, y ese mismo informe es el que respalda tu reclamación cuando la compañía revise el siniestro.

¿En qué se diferencian los tipos de residuo de un incendio?

Hay tres familias. La madera, el papel y el cartón dejan un polvo seco y suelto que se aspira sin agua. La cocina deja una grasa de origen animal y vegetal que casi no se ve, huele muchísimo y solo cede con un alcalino que actúe un buen rato.

Plásticos, fundas de cable, aislamientos y PVC dejan un depósito ácido con cloro, de tono ámbar, muy agarrado y agresivo con el cobre, el latón y el estaño. En Tarragona lo habitual es encontrar las tres a la vez, y casi siempre gana la tercera.

Mi cuadro eléctrico funciona, ¿por qué decís que está dañado?

Porque la corrosión por humos ácidos no es inmediata. El depósito clorado se posa sobre bornes, contactos, embarrados y placas y absorbe humedad del ambiente; en cuanto capta agua se vuelve conductor y ácido, y el deterioro avanza en silencio. El fallo suele aparecer entre la segunda y la sexta semana, cuando el parte ya está cerrado. Por eso inventariamos y estabilizamos lo expuesto durante la intervención y lo dejamos anotado desde el primer informe.

¿Cuánto tardáis en llegar a Tarragona?

Vamos a ser claros porque preferimos eso a un eslogan: nuestra base operativa está en el Maresme, a unos cien kilómetros, así que no prometemos presencia en una hora. Concertamos la primera visita en un plazo de veinticuatro a cuarenta y ocho horas, con el equipo de diagnóstico completo.

Hasta que lleguemos, por teléfono te explicamos qué dejar quieto, qué aparatos no conectar y cómo bajar la humedad de las estancias, porque en esas horas es lo que más frena el deterioro.

¿Esto es lo mismo que deshollinar una chimenea?

No, y en Tarragona conviene subrayarlo porque las dos cosas se confunden a menudo en las búsquedas. Deshollinar es un mantenimiento preventivo del conducto de una chimenea o una estufa, se hace de forma periódica y no hay siniestro de por medio. Nosotros intervenimos después de un incendio declarado, sobre un inmueble con daño por fuego, humo y a menudo agua de extinción, con diagnóstico, informe para la compañía y restauración. No hacemos limpieza de tiro ni mantenimiento de chimeneas.

Se ha quemado la nave de al lado y la mía huele, ¿tengo daño?

Casi con toda seguridad sí, y es un caso frecuente en los polígonos del Camp. El humo no respeta linderos: entra por lucernarios, extracciones, puertas seccionales y juntas, y deposita residuo sobre estructura, stock, cuadros y maquinaria de una instalación que no ha ardido. Ese daño es real y se puede documentar. Haz fotos hoy mismo, da parte a tu seguro y deja parada la maquinaria que recibió el humo hasta que alguien mire qué tiene depositado encima.

¿Qué pasa con lo que no se puede recuperar?

Se dice y se documenta, que es exactamente lo que casi nadie hace. La espuma aislante impregnada, el pladur que se ha bebido el agua de extinción, la tela con grasa metida en la fibra y gran parte de la electrónica que respiró humo clorado no se limpian: se reponen, y así lo escribimos.

Ponerlo por escrito con criterio técnico no es pesimismo comercial: es lo único que permite que la compañía lo indemnice, porque lo que no consta en el informe no se paga.

¿Cuándo se puede volver a ocupar el inmueble?

Cuando el ambiente lo permite, no cuando la vista lo sugiere. Tras un incendio quedan partículas finas en suspensión y compuestos volátiles que siguen liberándose desde materiales impregnados, y el olfato se satura en pocos minutos y deja de ser un indicador fiable. Por eso medimos antes de devolverte el inmueble, y si las lecturas no salen bien seguimos trabajando y te lo contamos, por muy resuelto que parezca a la vista.

Revisión de lo que se salva en tu inmueble

Una valoración honesta te sirve más que una promesa optimista, sobre todo si vas a tener que defenderla ante una compañía. Si quieres saber qué se recupera realmente en tu inmueble y qué habrá que reponer, concertamos la visita y te entregamos el informe por escrito. Escríbenos desde contacto y ponemos fecha.

¿Tu caso no encaja con ninguna de estas respuestas?

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